Edmond Jabes

“La muerte está en la vista; la eternidad, en la segunda mirada”


Dichoso el moribundo que está preparado para la muerte, ha vivido y ha de morir, tan sólo fue una larga mirada por un mundo prometedor y desilusionador.

El pasado al olvido, no quiere decir que sea tarde, simplemente se ha mirado y se desea experimentar una segunda mirada, para soportar de nuevo la vida, porque el cambio ya surgió y nada más trascenderá, ha llegado la eternidad.

Si un muerto renaciera, no desearía ver de nuevo, será por eso que las personas aseguran haber visto al fallecido en una noche oscura, aunque los apóstoles afirman que Jesucristo vivió entre los muertos y se apareció en plena luz del día.

Has de morir, has de vivir, morir por los lamentos de un ser despreciable que ha sido condenado a formar parte de su misma naturaleza. Si Dios nos quería tanto por qué dependemos de la tierra que nos vio crecer, acaso somos unas plantas que viven y mueren.

Pablo Neruda, Poema

ODA A LA MANZANA

A ti, manzana,
quiero
celebrarte
llenándome
con tu nombre
la boca,
comiéndote.

Siempre
eres nueva como nada
o nadie,
siempre
recién caída
del Paraíso:
plena
y pura
mejilla arrebolada
de la aurora!

Qué difíciles
son
comparados
contigo
los frutos de la tierra,
las celulares uvas,
los mangos
tenebrosos,
las huesudas
ciruelas, los higos
submarinos:
tú eres pomada pura,
pan fragante,
queso
de la vegetación.

Cuando mordemos
tu redonda inocencia
volvemos
por un instante
a ser
también recién creadas criaturas:
aún tenemos algo de manzana.

Yo quiero
una abundancia
total, la multiplicación
de tu familia,
quiero
una ciudad,
una república,
un río Mississippi
de manzanas,
y en sus orillas
quiero ver
a toda
la población
del mundo
unida, reunida,
en el acto más simple de la tierra:
mordiendo una manzana.

Virgilio Piñera Llera

Cursó sus primeros estudios en su localidad natal, pero en 1925 se trasladó con su familia a Camagüey, donde estudió el bachillerato. En 1938 se instaló en La Habana, en cuya universidad se doctoró en Filosofía y Letras en 1940. Ya el año anterior había empezado a publicar, sobre todo poemas, en la revista Espuela de plata, predecesora de Orígenes, en la que coincidió con José Lezama Lima. En 1941 vio la luz su primer poemario, Las furias, y ese mismo año escribió también la que es quizá su obra teatral más importante, Electra Garrigó.

En 1942 fundó la efímera revista Poeta, de la que fue director. Al año siguiente publicó el extenso poema La isla en peso, una de las cumbres de la poesía cubana, que fue, sin embargo, objetado por grandes poetas como Gastón Baquero o Eliseo Diego. Cuando en 1944 Lezama y Rodríguez Feo fundaron la revista Orígenes, Piñera formó parte del plantel inicial de colaboradores, a pesar de que mantenía importantes discrepancias estéticas con el grupo de poetas de la revista.

En febrero de 1946 viajó a Buenos Aires, donde residió, con algunas interrupciones, hasta 1958. Allí trabajó como funcionario del consulado de su país, como corrector de pruebas y como traductor. En la capital argentina hizo amistad con el escritor polaco Witold Gombrowicz, y formó parte del equipo de traductores que llevaron a cabo la versión castellana de Ferdydurke. Continuó colaborando con Orígenes con cuentos, ensayos y reseñas críticas. En 1948 se estrenó en La Habana Electra Garrigó, mal acogida por la crítica. Por entonces escribió otras obras teatrales: Jesús y Falsa alarma, obra considerada una de las primeras muestras de teatro del absurdo, anterior incluso a La cantante calva de Eugène Ionesco.

En 1952 publicó su primera novela, La carne de René. En 1955, tras el final de Orígenes, marcado por una agria disputa entre Lezama Lima y Rodríguez Feo, fundó con este último la revista Ciclón, de gran importancia en la historia de la literatura cubana. Por entonces colaboró también con la revista argentina Sur y con las francesas Lettres Nouvelles y Les Temps Modernes. En 1958 abandonó Argentina y se instaló definitivamente en Cuba, donde viviría hasta su muerte.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana, Piñera colaboró en el periódico Revolución y en su suplemento Lunes de Revolución. En 1960 reestrenó Electra Garrigó y publicó su Teatro completo. En 1968 recibió el Premio Casa de las Américas de teatro por Dos viejos pánicos. Recientemente en Mexico ha tenido una exitósa temporada una nueva interpretación de "Electra Garrigo" titulada "El Son de Electra" bajo la dirección del destacado creador Ramón Díaz y las actuaciones de Thais Valdés y Sandra Muñoz y en La Habana ha reaparecido esta obra bajo la dirección de Roberto Blanco y últimamente de Raul Martín con el Grupo: Teatral La Luna.

A partir de 1971 y hasta su muerte, Piñera sufrió un fuerte ostracismo por parte del régimen y de las instituciones culturales oficiales cubanas, en gran parte debido a su condición sexual, ya que nunca escondió su homosexualidad.1 El famoso escritor cubano disidente Reinaldo Arenas, amigo de Piñera, cuenta ese episodio en sus memorias Antes que anochezca.

Como narrador, destaca por su humor negro, dentro de la línea del absurdo. Fue también un destacado traductor, y vertió al español obras de Jean Giono y de Witold Gombrowicz, entre muchos otros.

Eduardo Hughes Galeano


Eduardo Hughes Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en 1940. Fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diarioÉpoca.

En Buenos Aires fundó y dirigió la revista Crisis. Vivió exiliado en Argentina y España. A principios de 1985, regresó a Uruguay.

Es autor de varios libros, traducidos a más de veinte lenguas y de una profusa obra periodística.

Ramón Gómez de la Serna


Periodista y escritor español, peculiar y original al que se le debe la creación de la greguería y cuya personalidad fue tal que se le conoce simplemente por Ramón. Nació en Madrid, hijo de un ilustre jurista, y estudió Derecho, pero desde muy temprano se sintió atraído por el periodismo. Siempre se manifestó como un iconoclasta con respecto a las artes y tendencias culturales al uso y se mostró como un vanguardista de las vanguardias. Su obra se caracteriza por su arrolladora personalidad, hasta tal punto que creó un estilo conocido como el ramonismo, sinónimo de independencia, esteticismo y provocación. Autor prolífico de más de cien libros de todos los géneros como la novela, el ensayo, el cuento, el teatro o el artículo periodístico —del que fue maestro— y de la greguería, que él mismo definió como "metáfora más humor". Practicó el madrileñismo, una ligazón especial con esta ciudad de la que le atraía su vida cultural y bohemia y que definió como "Madrid es no tener nada y tenerlo todo". Sin embargo, no hay que confundirse y considerarlo como un frívolo divertido; fue un nihilista que ante la sociedad caótica y carente de valores que le tocó vivir respondió con la extravagancia casi esperpéntica. Escribió en El Sol, La Voz, Revista de Occidente, El Liberal. Con Azorín fundó el PEN Club español. Fue secretario del Ateneo de Madrid. Al estallar la Guerra Civil española marchó a Buenos Aires, de donde no regresó más, si no fue, en 1949, por una corta visita.

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí

El hombre cree recrear

por medio de un descanso placentero,

sueña sueños,

por eso es lógico decir

que el sueño profundo

proporciona algo que no está ahí,

nunca lo veras,

nunca lo tendrás,

pero simplemente está ahí,

el poder del cerebro,

tan grande como él,

pocos.

José Emilio Pacheco, Percepción personal

Las personas se caracterizan

por el poder de la venganza,

un poder que otros seres vivos no pueden gozar,

la venganza es consumible,

y más ahora en un mundo tan diferenciador.

El hombre del hoy es un hombre vengativo,

si lo debes lo pagas.

La hora del diablo, Fernando Pessoa

La hora del diablo es un relato corto que revela los pensamientos de un Dios que ha sido catalogado como un mal, el mal. Un ser maligno que muchos afirman ser tentados por él, sin él saberlo, un ser que vive no sólo por él, sino por sus creyentes. El autor ha desafiado a las religiones porque sencillamente ha querido mostrar la otra cara del mal, lo que conocemos como el mal.

Oh Dios, María ha sido tentada por el Diablo, dice así:

“- ¿Nunca ha pensado en el Príncipe Encantado, en el Hombre Perfecto, en el amante inagotable? ¿Nunca ha sentido a su lado, en sueños, a alguien que la acaricia, alguien que fuera suyo como si la incluyera en él, alguien que fuera padre, esposo e hijo a la vez, en una triple sensación que es sólo una?

- Aunque no lo entienda muy bien, sí, creo que lo he pensado y lo he sentido alguna vez. Cuesta un poco confesarlo, ¿sabe?”

El Diablo cuenta a María la posibilidad que él le puede otorgar a los hombres, las cuales son las ideas contradictorias y los sueños, el poder soñar e ir en busca de cometer actos que no se pueden hacer en la vida, porque son del mal, y el mal es algo mal hecho, que va contra la moral de un hombre y María confiesa haber incurrido en un acto Diabólico.

En el transcurso de la historia, María se atreve a decir: “¿No siempre tiene por qué haber una religión verdadera, o entonces todas son falsas?”, de nuevo María se ha dejado seducir por el Diablo, ella ha desafiado a las religiones del mundo, esto gracias a los aportes y a la larga charla que ha tenido con el Diablo, el Diablo es un buen poeta y timador, da ideas sobre ideas y cuestiona lo hecho y lo creado por Dios, sin embargo, él no es malo, malo es el hombre que puede llevar a cabo actos impuros, malo Dios que ha creado el hombre, él no mata ni viola, sencillamente vive para el hombre como respuesta de actos que opacan la existencia del mismo.

Qué se yo de la palabra Poesía

La poesía es una creación de una razón,

razón que proviene de un poeta.

La soledad del poeta dan fruto a

creaciones que hablan y dan pie a

nuevas creaciones.

¿Qué sería de la poesía sin su poeta

pensante inmerso de sed de palabras?

La mirada del autor a su mundo devorador,

eso es poesía. El poema abre ideas,

da sentimientos, dice y contempla

pensamientos.

El poeta sabe del vacío, porque lo llena

o lo deja vacío.

GLORIA POSADA

Nació en Medellín, Antioquia, en 1967. Estudió Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Medellín. En 1991 ocupó el segundo lugar en el Premio Nacional Carlos Castro Saavedra y en 1990 fue finalista en el Premio Nacional Eduardo Cote Lamus. Con el libro |Oficio Divino, ganó el Premio Nacional de Colcultura en 1992.

Devoción

Maestro,

Yo te amaba tanto

que conducía

las mujeres más hermosas

a tu lecho


Ifigenia

Extendida en el sol

con los brazos abiertos

espero la consumación

Ver acercarse la muerte

por quien dando la vida

La consume

Que mi vida nutra

los rayos del sol

Que mi vida nutra

la vida de la tierra



Visión

Qué hace esta rosa

esperándome en la nieve...?

Ausencia

En el caracol

ya no se escucha

el sonido del mar

Gabriel Jaime Franco Uribe

I

Puesto que se es un hombre
no se es grande.

Mas es haber venido aquí tan grande,
que haber creído ser un día
es haber sido.

Ahora hago en verdad esto o aquello,
mas no entiendo muy bien
por qué no soy un hombre que embetuna o hace fila,
quien ofrece cursos de ingles o enciclopedias,
algo así,
porqué no sería yo quien ora,
quien ahora muere,
quien intenta ser en esto
o en esto
o en aquello

Porqué sólo soy quien se pregunta,
quien se deshalla y se descentra,
sólo quien intenta no sabe muy bien qué.

Por qué soy al fin quien soy, si fuera.

Mas fue creer haber sido tan grande,
que sólo haberlo creído es haber sido.

II

Toda poética excluye e
intenta
construir su onanista paraíso.

Lo que mis ojos no vieron
lo vieron otros ojos.

Donde mi corazón no estuvo
otro se exaltó de dicha o de dolor.

Toda poética se ciega a sí misma,
despedaza su sextante,
a sí se siega.

De donde no extrajo nada
mi razón ofuscada por su obsesión de soles,
otro trajo su porción de luz.

Toda poética construye su casa
con ladrillos que también son míos.
Por qué entonces hacerla sin ventanas?

Lo que no alcancé a soñar otros lo soñaron,
y mi pasión no fue más alta ni más baja,
sino tan sólo mi pasión.

Toda poética es orín de perro,
límite,
miedo de ser lo que ya se era.

De donde no penetró mi ojo limitado otros trajeron su fulguración, su chispa.

Allí donde no pensara otros pensaron.
Un alguien que algo supo a mí me hizo saber.
Yo nunca miré solo. Yo nunca miré solo
Cuando tu muerte se te acerque
no veras sino

tu ojo,
tu ojo,
tu ojo.

III

Un nombre propio ofende.
Pienso un rostro, y ese rostro
ya no será más si lo nombro.

Toda precisión excluye,
taxa.

Mas la poesía es como niebla,
visible y viva,
lenta y móvil,
anónima e inaprehensible.

Pero la palabra hombre evoca:
Por eso un poco ahora sé cuánto me llamo Josefina,
Roberto y Luis Arturo,
cuánto ahora estoy diciendo y en otra parte sí,
don Francisco, cómo le parece,
cuánto ahora
pateo una piedrita en una calle de Skopje

cuánto estoy ahora
acodado en un pequeño balcón de Porto,
y cuánto ahora nada digo,

si dijera,

pues se dice o no se dice.

Nombrar es un accidente, si se nombra.

Esta es una silla y es ésta la piedrita,
don Francisco, cómo le parece.

En algún sitio alguien nombra,
reduce.

IV

¿Hablé un día?

¿Pronuncié palabras hiladas de tal modo que aquellos que viajaban conmigo volvieran los ojos, aguzaran sus oídos?

Que, al menos, se dijeran entre sí: «¿Entiendes lo que dice? ¿De qué sueño, de qué universo nos habla con palabras que también son nuestras?»

Nada. Nadie. Ninguno volvió sus ojos.

¡Y yo volví los míos sobre mi corazón de bruto, hacia mi sangre animal viva y cálida en su torrente vivo!

Bruto entre los brutos, pero con un ojo alerta, tampoco era nuevo mi corazón, ni más elocuente que la hoja muerta reposada de humedad entre el mantillo, donando su pequeña porción de luz, su delgada nervadura que volvía al torrente lento de la savia.

Una voz había allí, lo supe, bajo su magnífica humildad abandonada al flujo de lo vivo.

Y yo leí sobre la hoja y su tenue cedazo de nervios la alta metáfora de lo viviente.

Nunca tuve voz, también lo supe. Sólo palabras. Y oídos, maravillosos oídos para el eco.

Y la hoja muerta me conduce a la certeza de una soledad irremediable, pues yo no tengo voz para decirte todo aquello que en mí se mueve como una savia muda.

VIII

Soy este hombre.

O aquel. Sí: yo es otro. Soy un chino, un canario, un irlandés.

Yo es otro. Cualquiera. Hasta el rostro es el mismo, si se mira bien.

Es mío el miedo de un hombre. Cualquiera. Me he puesto su pijama, esta noche. Me pondré su mujer.

Miedo de sí. De ser esto o lo otro. De ser arrastrado por las aguas. De no ser arrastrado y tener entonces tiempo para mí y mirarme en mi espejo.

Soy un chino, un canario, un irlandés. Y tengo miedo.
Quizás trice el espejo cuando me detenga.

Cruzaré por la visión del milagro de lo vivo como un pequeño astro que se acerca a un hueco negro:

seré un chino, un canario o un irlandés
bajo la tierra memorable.

José Manuel Arango, Poemas

    VIII
    HOLDERLIN
Quizá la locura
es el castigo
.
para el que viola un recinto secreto
.
y mira los ojos de un animal
terrible
    .
    XXVIII
la casa que reduce la noche a límites
y la hace llevadera
cuando el ruido de una bestia en el sueño
o las palabras que sin sentido
despiertan con todo ese extraño temor
surgen como restos de una oscura lengua
que desvela el origen y la amenaza
.
el techo que cubría un fuego manso
arderá
.
y entonces nada habrá seguro
y será necesario de nuevo cavar
hacer
.
.
XLVI
.
ESCRITURA
.
la noche, como animal
dejó su vaho en mi ventana
.
por entre las agujas del frío
miro los árboles
.
y en el empañado cristal
con el índice, escribo
esta efímera palabra
.
.
X
.
como para cruzar un río
me desnudo junto a su cuerpo
.
riesgoso
como un río en la noche
    .
    .
CANTIGA DE AMIGO
.
Y tras la incertidumbre de un instante
frente al desconocido
que luego por virtud del gesto recordado
vuelve a ser el amigo que después de la lluvia
llama a la puerta
.
lo ayudamos a desnudarse
colgamos sus ropas a secar junto al fuego
.
y oímos el relato de su viaje
reconociéndonos en sus maneras
de náufrago
.
.
.
EN CAMINO
.
Para Gustavo Zuluaga
.
1
Y, a lado y lado del camino,
ralos matojos
de helechos,
en este mes del año requemados,
resecos.
.
2
Un alud, en invierno,
en el lomo del monte
dejó algo así como una dentellada
de barro rojo.
.
Ahí queda por meses,
tal vez por años.
Es una cicatriz
bermeja.
.
3
O manchones
—aquí y allá—
de un pardo rojizo.
Allí donde la pobre
vegetación de zarzas
y malezas se agosta,
.
como si un terco mal
de la tierra, un matiz
del rojo de la tierra
subiera por sus tallos
y se mezclaran al bruno
de la maleza ardida.
.
4
Un ronroneo de colmena:
lo oye el caminante.
.
Más allá,
entre musgos,
hay un nacimiento.
.
5
Que el caminante baje
hasta aquella hondonada donde el verde
se hace más oscuro.
.
Encontrará, entre piedras,
un hilo de agua fría,
podrá beber un puño de agua fría
para la sed.
.
6
Y después el camino
se pierde en un paraje
arbolado de búcaros
y más allá reaparece
para trepar por un costillar mondo.
.
Sólo un camino: una delgada
incisión en el lomo
de la montaña: un arañazo
o la huella de un arañazo.
.
7
Ese huevo sonrosado entre la maleza.
El caminante lo alza para
remirarlo contra la luz.
.
8
y, por fin, una redondez.
Pero de ningún modo la redondez de un seno.
.
Más bien
algo como un muñón,
como el esbozo
de un cráneo.
.
Quizá una giba,
sí: una giba rocosa.
.
9
Y otra cumbre.
Otra hermosa perspectiva
de despeñaderos.

José Manuel Arango

José Manuel Arango nació en Carmen de Viboral, Antioquia, en 1937. Fue profesor de Lógica simbólica en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Antioquia durante casi tres décadas. Cofundador y coeditor de las revistas Acuarimántima y Poesía, de Medellín, e Imago de Copacabana. Premio Nacional de Poesía por reconocimiento Universidad de Antioquia, en 1988.
Escribe una poesía rigurosa y elaborada. En sus primeros libros la temática se centró en el erotismo. "Es el precursor de una poesía erótica de alto aliento, no frecuentada en Colombia con tanta intensidad", escribe Fernando Ayala Poveda. Y agrega: "Su exploración metafísica no cae en la gratuidad: aproxima al hombre frente a los interrogantes de la noche: madre nodriza de la muerte, el recuerdo, lo nocturnal del alma humana. Se emparenta aquí con Novalis. Su lírica breve tiene un universo por construir con ahínco". Casi toda su obra se compone de poemas cortos que recogen, de un lado, un enorme acervo cultural, y de otro, una sensibilidad que se expresa en monólogos y en alusiones herméticas.
Sobre su obra, el escritor Luis Germán Sierra escribió: "La poesía de José Manuel Arango, como toda obra auténtica, nace de la pretensión casi inexistente de escribir una gran obra y tiene su asentamiento primordial en las pequeñas cosas que rodean una vida cualquiera en cualquier lugar del mundo. Ello le da, además de autenticidad, un valor universal a su arte, reservándonos la complejidad —además de manido tópico— de ese término, pero entendiendo sin complejos que esta obra ya va muy lejos de un alcance meramente local y sobrevuela con soltura aires de otros territorios, pluralísimas significaciones".

Bibliografía

  • Obras de José Manuel Arango
    • Este lugar de la noche (1973)
    • Signos (1978)
    • Cántiga (1987)
    • Poemas escogidos (1988)
    • Poemas (1991)
    • Montañas (1995)
  • Traducciones
    • Tres poetas norteamericanos: Whitman, Dickinson, Williams. (1991)
    • El Solitario de la Montaña Fría, poemas de Han-shan. (1994)
    • En mi flor me he escondido, poemas de Emily Dickinson. (1994)
  • Crítica e interpretación de su obra
    • El poeta José Manuel Arango, fugitivo sembrador. Andrés Vergara A. En: El Mundo. Imaginario. Medellín. (Jun. 8, 1996) p. 5
    • Mito y vigencia de la ciudad en la poesía de José Manuel Arango. Jaime Eduardo Jaramillo J. En: Revista Universidad de Antioquia. Medellín. Vol. 60 no. 223 (ene., 1991) p. 106-117.
    • Curvaturas en la poesía de José Manuel Arango. Tarsicio Valencia. En: Revista Universidad de Antioquia. Medellín. Vol. 56 no. 212 (Abr.-jun., 1988) p. 102-105.
    • Cántiga. Luis Germán Sierra. En: Revista Universidad de Antioquia. Medellín. Vol. 56 no. 212 (Abr.-jun., 1988) p. 106-107.
    • Signos de José Manuel Arango. Víctor Gaviria. En: El Colombiano. Suplemento Dominical. Medellín. (Ago. 6, 1978) p. 6
    • Una generación desencantada: los poetas de los años 70. Harold Alvarado Tenorio. En: Torre de Papel. Chapingo, México. Vol 1 no. 1-2 (May.-dic., 1985) p. 54-62.

    • José Manuel Arango y una invitación a vivir. Alonso Aristizábal. En: El Espectador. Magazín Dominical. Bogotá. (Nov. 12, 1978). p. 6

Jaime Jaramillo Escobar


Escritor colombiano. En su infancia conoció a Gonzalo Arango, a quien se unió cuando éste publicó su Manifiesto nadaísta (1958) con el seudónimo X-504, que lo hizo muy popular. En 1967 recibió el Premio Cassius Clay de poesía nadaísta por su libro Los poemas de la ofensa, en opinión de los críticos uno de los mejores poemarios de la poesía colombiana de 1950 a 1975. A esta obra le siguieron Extracto de poesía (1982), Sombrero de ahogado (1984), Poemas de tierra caliente (1985), Selecta (antología, 1987) y Alheña y Azúmbar(1989), en los cuales deja atrás el nadaísmo como doctrina. Sus inquietudes y preocupaciones encuentran en unos poemas extensos, matizados de humor e ironía, un tono personal, sentencioso e intenso. En 1983 ganó los premios nacionales de poesía Eduardo Cote Lamus y Universidad de Antioquia. Publicó el ensayo Cincuenta años de atraso en poesía (1960).

Octavio Paz


(Ciudad de México, 1914-id., 1998) Escritor mexicano. Nieto de escritor (Ireneo Paz), los intereses literarios de Octavio Paz se manifestaron de manera muy precoz, y publicó sus primeros trabajos en diversas revistas literarias. Estudió en las facultades de Leyes y Filosofía y Letras de la Universidad Nacional.

En 1936 Octavio Paz se trasladó a España para combatir en el bando republicano en la guerra civil, y participó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Al regresar a México fue uno de los fundadores de Taller (1938) y El Hijo Pródigo. Amplió sus estudios en Estados Unidos en 1944-1945, y concluida la Segunda Guerra Mundial, recibió una beca de la fundación Guggenheim, para, más tarde, ingresar en el Servicio Exterior mexicano.

En 1955 fundó el grupo poético Poesía en Voz Alta, y posteriormente inició una colaboración en la Revista Mexicana de Literatura y en El Corno Emplumado. En las publicaciones de esta época defendió las posiciones experimentales del arte contemporáneo.

Cerró su actividad diplomática en 1968, cuando renunció como protesta contra la política del gobierno mexicano ante el movimiento democrático estudiantil. Durante sus años de servicio Octavio Paz residió en París, donde trabó amistad con André Breton, pero también viajó por diversos países europeos y asiáticos (en 1962 fue nombrado embajador de México en la India).

Poeta, narrador, ensayista, traductor, editor y gran impulsor de las letras mexicanas, Paz se mantuvo siempre en el centro de la discusión artística, política y social del país. Su poesía se adentró en los terrenos del erotismo, la experimentación formal y la reflexión sobre el destino del hombre.

Héctor Abad Faciolince

Nació en Medellín en 1958. Inició estudios de medicina, filosofía y periodismo en su ciudad natal, ninguno concluido. Finalmente estudió lenguas y literaturas modernas en la Universidad de Turín. Se desempeñó como columnista de la revista Semana, hasta abril de 2008 y a partir de mayo de ese mismo año se reintegró al ahora diario El Espectador como columnista y asesor editorial.

Ha recibido un Premio Nacional de Cuento (1981), una Beca Nacional de Novela (1994) y un Premio Simón Bolívar de Periodismo de Opinión (1998). Obtuvo en España el primer Premio Casa de América de Narrativa Innovadora en el año 2000, y en abril de 2005 le fue conferido enChina el premio a la mejor novela extranjera del año por Angosta.

César Fernández Moreno

(Buenos Aires, 1919 - París, 1985) Poeta y ensayista argentino, representante de la Generación del 40, pero que se identificó con las posteriores, no sólo a través de su obra creativa sino como antólogo y teórico de las nuevas corrientes.

Fundó y dirigió la colección poética Fontefriada y las revistas literarias Contrapunto, Correspondencia yZona; fue crítico de cine en la revista Nosotros, colaborador del diario La Nación y de la revista Sur. Cubrió la etapa poética de la Generación del 40 como cronista y escritor; como crítico, situó principalmente los núcleos generacionales de la poesía de vanguardia argentina, lo que se documenta en su obra La realidad y los papeles (1967).

Su primer libro, Gallo ciego (1940), contó con un famoso prólogo en verso de su padre, B. Fernández Moreno. A esta época también correspondenRomance de Valle Verde (1941), La mano y el seno(1941), El alegre ciprés (1941), La palma de la mano(1941).

Sin embargo, en 1953, con la publicación de Veinte años después, va a dar un giro sustancial, dirigido a un nuevo tipo de poesía, menos preocupada por el brillo formal y abierta a lo que en aquellos años se conoció como poesía conversacional. Esta tendencia tuvo en el mismo Fernández Moreno, en el nicaragüense Ernesto Cardenal y en el uruguayo Mario Benedetti a sus máximos exponentes. En el caso del autor argentino, alcanzó su cumbre expresiva en el año 1963 con la publicación deArgentino hasta la muerte. En 1982, Fernández Moreno publicó Sentimientos completos, que reunía el conjunto de su obra poética hasta esa fecha.

Alvaro Uribe

Premio Elena Poniatowska para el escritor mexicano Álvaro Uribe

El escritor y ensayista mexicano Álvaro Uribe recibió este 8 de marzo el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, dotado en su primera edición con 500.000 pesos, por su novela Expediente del atentado. En el acto, celebrado en el Museo de la Ciudad de México, la escritora epónima del galardón felicitó al autor por su “estupenda” novela, porque “el chiste de los premios”, dijo, “es que también se lean las obras ganadoras”.

“Es necesario leer, porque eso nos da una vida interior y leer es lo que te ayuda en contra de las dificultades y problemas de la vida, y leer es un parapeto contra de la infamia, y leer sirve para manejar las depresiones”, expresó la autora de El tren pasa primero. Luego de felicitar a todos, Poniatowska hizo un llamado a defender “nuestro país, nuestra cultura, como lo hace Álvaro Uribe en esta novela”.

El jurado, compuesto por los escritores Federico Campbell y Daniel Sada y el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, afirmó en su fallo que la obra de Uribe posee una estructura novedosa y bien concebida. “De naturaleza polifónica, con un lenguaje consecuente con el tema, en sus diversos registros, logra mantener a lo largo de la trama un notable nivel de intriga, mismo que jamás decrece”, señala.

Uribe agradeció a los presentes, en especial al jurado. “Me honra que escritores tan destacados y lectores tan exigentes hayan decidido que mi libro era digno de su aprobación, y agradezco también a los organizadores, en especial a Eduardo Clavé, director de la Feria del Libro del Zócalo Capitalino”, dijo.

También se refirió a sus editoras del sello Tusquets, quienes leyeron esta obra con otros ojos y le dieron la forma material que lo hace ser lo que es, ellas llamaron la atención de la prensa y del público en general y contribuyeron de gran manera a este premio, aseguró.

La novela ganadora trata “de un complot maltrecho (...), corrupción, impunidad, los chivos expiatorios, el servilismo y la idolatría”, según indica un comunicado. Añade que su estructura transita por el relato en tercera persona, el diario, el monólogo coloquial, la comunicación epistolar, los testimonios judiciales, las notas periodísticas, los memorandos oficiales y el texto teatral.

Uribe, quien nació en Ciudad de México en 1953, estudió filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam). Con experiencia diplomática, también fue profesor en la Pennsylvania State University y colaborador en publicaciones de diversos países. Varias de sus obras han sido traducidas al francés, al inglés y al alemán. Entre ellas destacan La audiencia de los pájaros (1986),La linterna de los muertos (1988), La lotería de San Jorge (1995), La otra mitad (1999) o El taller del tiempo (2003), ganadora del I Premio de Narrativa Antonin Artaud en México.

La secretaria de Cultura del gobierno capitalino, Elena Cepeda, recordó que cuando el jefe de gobierno Marcelo Ebrard los instruyó para instituir este premio y lo dotó con el monto más alto para un premio de novela en México, les pidió cumplir con tres objetivos fundamentales: reconocer y premiar cada año a un autor o autora en lengua española que mostrara un alto nivel literario; apoyar la industria editorial en México y, por supuesto, fomentar la lectura de obras de calidad y ponerle el nombre a este premio de Elena Poniatowska para rendirle un merecido homenaje a esta escritora.

El galardón, destinado a premiar una novela publicada, es el más importante que se entrega en México en este género, aunque en ésta, su primera edición, sólo se recibieron 53 novelas —35 de México y el resto de España, Cuba, Bolivia y Puerto Rico. El certamen rinde homenaje a la escritora mexicana Elena Poniatowska y busca promover el fomento a la lectura y el fortalecimiento a la industria editorial.

El jurado leyó sólo seis de estas novelas, porque un prejurado —del que no se dieron nombres— hizo la primera selección; de las otras obras sólo entregaron las actas de dictaminación. Aunque decidieron no dar los nombres de las novelas finalistas, Campbell dijo que la de la Uribe fue la única histórica y las seis en conjunto tenían similitudes: fueron escritas en primera persona y el narrador era al mismo tiempo personaje.

El mono Gramático, Octavio Paz

“La fijeza es siempre momentánea. ¿Cómo puede serlo siempre?, Si lo fuese, no sería momentánea –o no sería fijeza ¿Qué quise decir con esa frase?”

El Autor Octavio Paz muestra al lector una frase que produce incoherencia y coherencia si es tratada y razonada, frase en la cual se deduce que la fijeza dura poco, es siempre momentánea, como una hoja inmóvil que luego será arrastrada por un soplo de viento o un simple rayo de luz que dejará de dar a luz.

Para el cambio solo basta con la fijeza, es la fijeza el comienzo del cambio, y sería vano decir que la fijeza no es momentánea. Todas las cosas de este mundo no son fijas, todo tiene su momento, su ciclo de fijeza, la fijeza es por tanto temporal y cuando culmina su ciclo no habrá fijeza.

La fijeza no es amiga del tiempo, es el tiempo el culpable de acabar con la fijeza, más demora la fijeza en ser fijeza que el tiempo en dejar a la fijeza sin ser fijeza.

Así como el silencio se acaba, la fijeza también.

Al decir que la fijeza es siempre momentánea se estaría afirmando que la fijeza carece de fijeza, no habrá cosa alguna que fortaleza de alguna manera a la fijeza, y es el movimiento la primera contrariedad de la fijeza, y sin movimiento no habría fijeza, pero sin fijeza si se podría hablar sobre movimiento.

Finalmente, si la fijeza es temporal, ya no es fijeza, si la fijeza es un cambio, ya no es fijeza, si la fijeza dura poco tiempo, ya no es fijeza, ¿Qué es fijeza?.

Imaginismo?

Movimiento de indole un tanto surrealista, es decir que, si analizamos la palabra "imaginismo" deducimos que "imagen" viene de alli, entonces es algo que se basa en una imagen,.. y asi es: a partir de imagenes sin importar su proveniencia se crean textos breves, con un toque cursi, un tanto romatico, pero casi nunca tomando la realidad, y digo casi por que las imagenes provienen de alli, sea una foto, algo que el imaginista contemple en dado momento, por ejm un atropello, una pelea, dos parejas besandose, el logo de una marca de cerveza, al rostro o el cuerpo de un sujeto atractivo, feo, gordo, o lo que sea. Y despues de haberlo visto o contemplado invoca a su imaginacion y a una parte cursi de ella para la creacion de un texto/escrito breve.