Edmond Jabes

“La muerte está en la vista; la eternidad, en la segunda mirada”


Dichoso el moribundo que está preparado para la muerte, ha vivido y ha de morir, tan sólo fue una larga mirada por un mundo prometedor y desilusionador.

El pasado al olvido, no quiere decir que sea tarde, simplemente se ha mirado y se desea experimentar una segunda mirada, para soportar de nuevo la vida, porque el cambio ya surgió y nada más trascenderá, ha llegado la eternidad.

Si un muerto renaciera, no desearía ver de nuevo, será por eso que las personas aseguran haber visto al fallecido en una noche oscura, aunque los apóstoles afirman que Jesucristo vivió entre los muertos y se apareció en plena luz del día.

Has de morir, has de vivir, morir por los lamentos de un ser despreciable que ha sido condenado a formar parte de su misma naturaleza. Si Dios nos quería tanto por qué dependemos de la tierra que nos vio crecer, acaso somos unas plantas que viven y mueren.