El mono Gramático, Octavio Paz

“La fijeza es siempre momentánea. ¿Cómo puede serlo siempre?, Si lo fuese, no sería momentánea –o no sería fijeza ¿Qué quise decir con esa frase?”

El Autor Octavio Paz muestra al lector una frase que produce incoherencia y coherencia si es tratada y razonada, frase en la cual se deduce que la fijeza dura poco, es siempre momentánea, como una hoja inmóvil que luego será arrastrada por un soplo de viento o un simple rayo de luz que dejará de dar a luz.

Para el cambio solo basta con la fijeza, es la fijeza el comienzo del cambio, y sería vano decir que la fijeza no es momentánea. Todas las cosas de este mundo no son fijas, todo tiene su momento, su ciclo de fijeza, la fijeza es por tanto temporal y cuando culmina su ciclo no habrá fijeza.

La fijeza no es amiga del tiempo, es el tiempo el culpable de acabar con la fijeza, más demora la fijeza en ser fijeza que el tiempo en dejar a la fijeza sin ser fijeza.

Así como el silencio se acaba, la fijeza también.

Al decir que la fijeza es siempre momentánea se estaría afirmando que la fijeza carece de fijeza, no habrá cosa alguna que fortaleza de alguna manera a la fijeza, y es el movimiento la primera contrariedad de la fijeza, y sin movimiento no habría fijeza, pero sin fijeza si se podría hablar sobre movimiento.

Finalmente, si la fijeza es temporal, ya no es fijeza, si la fijeza es un cambio, ya no es fijeza, si la fijeza dura poco tiempo, ya no es fijeza, ¿Qué es fijeza?.